viernes, 29 de noviembre de 2013

LA LEYENDA DE PROMETEO ENCADENADO



El progreso del hombre casi siempre fue mirado de reojo y hasta objetado por las distintas religiones, a tal punto que, como sabemos, diferentes astrónomos y filósofos de la Edad Media fueron amedrentados con la muerte si es que atentaban contra la doctrina teológica del Cristianismo, bajo el funesto mote de “herejes”.

Los claros ejemplos son Giordano Bruno y Galileo Galilei, uno con peor suerte que el otro, aunque en ambos casos la prohibición de sus hipótesis supuso un entorpecimiento en contra del progreso del hombre en el campo del conocimiento. Y es que condescender con sus respectivas teorías implicaba lisa y llanamente derruir las bases de los credos religiosos de la Iglesia Católica.
Sin embargo, siento que las contravenciones contra los pensadores estuvieron siempre presente a lo largo de la historia, en distintos grados y con diferentes matices.
En ese aspecto, adentrándonos ya en el mito de Prometeo, podemos discutir si su leyenda puede ser considerada una advertencia por parte de los devotos a los filósofos de aquel momento o simplemente una personificación de la evolución del hombre y nada más que eso.
En ese sentido, planteo una hipótesis que admite discusiones:
Si Prometeo es la personificación de la evolución del hombre, ¿la leyenda de su castigo representa a su vez una censura contra el progreso real del ser humano?
No obstante, para discutir sobre ella debemos primero conocer el mito del Titán benefactor de la humanidad.
Prometeo era hijo de Jápeto y hermano, entre otros, del Titán Atlas, a quien Zeus había condenado a sostener la bóveda del cielo sobre sus espaldas. Inteligente de nacimiento, Prometeo puso dicho intelecto al servicio de los hombres, a quienes amaba por sobre todas las cosas.
Entre los beneficios que nuestro héroe brindó a la humanidad se encontraban los antídotos para las enfermedades, la construcción, las matemáticas, la astrología, la formación de palabras con la agrupación de letras (lengua), entre muchas otras cosas, como puede observarse en la obra atribuida a Esquilo, “Prometeo Encadenado”.
Esta extensa lista de descubrimientos nos hace ver a las claras que, como tantos otros dioses y titanes de la Mitología Griega que encarnaban entes inmateriales, Prometeo es la personificación de la evolución y el progreso del hombre.
Sin embargo, sus instrucciones más célebres para los humanos coinciden con aquellas que le valieron su castigo, el cual consistía en estar encadenado en una de las montañas del Cáucaso, donde un águila le roía todos los días su hígado, que, siendo Prometeo inmortal, se regeneraba y hacía que el sufrimiento del titán fuera eterno.
Por cierto, su destino comienza cuando trama un ardid para que los mortales disfrutaran de la carne de los animales que sacrificaban en honor a los dioses. Cierta vez, el hijo de Jápeto llevó a cabo el sacrificio de un buey para luego dividir en dos fuentes sus restos: en una de ellas colocó la carne y las vísceras y las cubrió con los pelos, mientras que en la otra fuente ubicó todos los huesos cubriéndolos con la sabrosa grasa del animal.
Una vez preparadas las cazuelas, ofreció a Zeus la posibilidad de elegir una de ellas para que los dioses tuvieran su cena, a lo que el supremo dios respondió optando por la sabrosa pero tramposa fuente con grasa, quedando la fuente con la carne y las vísceras para los hombres.
Desde entonces, los mortales realizan libaciones a los dioses a través del sacrificio de un animal pero no por ello desechan la carne sino que ésta es reservada para alimentación, tales los casos de las antiguas fiestas navideñas del Cristianismo, el sacrificio judío o “Kosher”, el sacrificio islámico o “Halal” y los propios sacrificios en la Antigua Grecia.
Encolerizado por el artificio de Prometeo, Zeus prometió venganza contra los seres humanos para castigar al fraudulento.
Fue así como el “Crónida” resolvió no darles el fuego a los hombres para que éstos murieran de frío. Pero Prometeo, que superaba en inteligencia hasta a los propios dioses, escaló el monte Olimpo y se ocultó detrás de una roca, a la espera de que Helio, dios del sol, pasara con su carro de caballos para dar inicio a un nuevo día. Así, cuando el hijo de Hiperión inició su faena, Prometeo le sustrajo una ración del fuego que llevaba en su refulgente carro y se lo entregó a los hombres, que de esta manera descubrieron el fuego que les garantizaba guarecerse de las heladas, cocinar sus comidas y conocer la metalurgia.
Si Zeus había perdido los estribos ante el primer engaño, al descubrir la nueva osadía de Prometeo deliberó un castigo atroz, tanto para él como para los humanos. Fue así como encomendó a Hefesto (dios del fuego y la metalurgia), Bría (diosa de la violencia) y Cratos (dios de la fuerza) que encadenaran a Prometeo en la prominencia más alta de la cadena montañosa del Cáucaso.
A su vez, el rey del Olimpo envió a un águila para que le royera al titán el hígado, el cual se regeneraba al ser Prometeo inmortal. En cuanto a los hombres, ideó un plan aun más perverso: ordenó a Hefesto que creara una mujer de arcilla, que tuviera atributos en un punto medio entre los dioses y los mortales. Zeus le dio la vida, la bautizó Pandora y le mandó a Hermes, dios mensajero, que la entregara en matrimonio a Epimeteo, hermano de Prometeo que, a diferencia éste, era sumamente torpe y poseía un extraño don desfavorable que era ver con dilación los hechos que acontecían.
Es decir, Prometeo se adelantaba a los hechos al ver el futuro y su hermano tenía una disfunción intelectual de “reconocimiento tardío”, por lo que Zeus aprovechó dicha inhabilidad para darle como esposa a Pandora y así castigar a la humanidad. En concreto, el hermano de Prometeo tenía en su casa un jarrón o un cofre, según la versión, que contenía todos los males de la vida, como las enfermedades, los crímenes, el sufrimiento, la necesidad, entre otros; la estratagema era que Pandora abriera el jarrón para liberar tales atrocidades. De esta manera, el plan de Zeus, dado el carácter fisgón y entrometido de Pandora, no tardaría en concretarse.
Por otra parte, como dijimos, la idiosincrasia torpe y condescendiente de Epimeteo cerraba el círculo del ignominioso designio del supremo dios del Olimpo. La cuestión es que, finalmente, y a pesar de las prohibiciones de su esposo, Pandora abrió el cofre y de él escaparon todos los males que afectaron a la humanidad desde entonces…


Hefesto, Bría y Cratos encadenan a Prometeo para luego llevarlo al Cáucaso
 

Por su parte, Prometeo sufría su condena encadenado en el Cáucaso. Él, que había ayudado a Zeus en su batalla contra los otros titanes, ahora se veía cruelmente castigado por el dios. El águila desgarraba ferozmente sus carnes, padecimiento que llegaría a su fin gracias a Heracles.
El héroe pasó por el Cáucaso en su camino hacia el Jardín de las Hespérides, donde debía robar las manzanas en el undécimo de los doce trabajos que le había impuesto el tirano rey Euristeo. Heracles liberó así a Prometeo, preservándolo de soportar perpetuamente su condena. A cambio, el titán le reveló el secreto para hacerse de las manzanas sin inconvenientes, ya que éstas eran custodiadas por Atlas, titán hermano de Prometeo.
Así, las ayudas de Prometeo a los hombres justificaron su título de “benefactor de la humanidad”. Además, cuando Zeus decide terminar definitivamente con los mortales por sus crímenes, enviando a la tierra el famoso “Diluvio Universal”, Prometeo advierte a su hijo Deucalión que fabrique un Arca que lo salvaría de la legendaria tormenta, preservando así a la raza humana…
Como conclusión, la impresionante leyenda de Prometeo nos lleva a meditar acerca de cómo fue, es y (tal vez) será juzgada la evolución o el progreso del hombre para aquellos ideólogos de las religiones.
En ese sentido, no sólo el Cristianismo de la Edad Media intentó por todos los medios castigar aquellos avances del hombre que atentaran contra la doctrina de la Iglesia, sino que, en menos o mayor medida, todos los mitos religiosos siguieron esta metodología de censura, la cual era ejecutada, mayormente, a través del miedo.
Que Prometeo sea castigado atrozmente por haber incidido en la evolución del hombre no debería ser un dato menor, como tampoco lo es que el propio Dios cristiano inflija condenas sobre los pecadores que “contradecían” las “verdades” de los Cielos (“Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios.
Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor“ -Romanos 12,19-)y que la Iglesia haya castigado con la muerte a Giordano Bruno y a Galileo Galilei con la censura intimidante. El supuesto reflexivo, finalmente, apunta a que Zeus, condenando a Prometeo, castiga en realidad a la evolución que implicaba la aparición del fuego en los hombres, de la misma manera que la Iglesia, al sancionar con la muerte a Giordano Bruno, estaba implícitamente restringiendo la ciencia pro evolutiva del ser humano.

FUENTE: http://www.infomistico.com/
 


viernes, 22 de noviembre de 2013

¿QUE RELACION GUARDAN EL ATAQUE HAARP CON EL TIFON HAIYAN Y EL NUEVO SISTEMA MONETARIO PARA EL NUEVO ORDEN MUNDIAL?



¿QUE RELACION GUARDAN EL ATAQUE HAARP CON EL TIFON HAIYAN Y EL NUEVO SISTEMA MONETARIO PARA EL NUEVO ORDEN MUNDIAL? PUES QUE EN FILIPINAS SE ENCUENTRAN MILES DE TONELADAS DE ORO ESCONDIDAS DE LOS SAQUEOS DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
¿QUE RELACION GUARDAN EL ATAQUE HAARP CON EL TIFON HAIYAN Y EL NUEVO SISTEMA MONETARIO PARA EL NUEVO ORDEN MUNDIAL? PUES QUE EN FILIPINAS SE ENCUENTRAN MILES DE TONELADAS DE ORO ESCONDIDAS DE LOS SAQUEOS DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


 

Todos los movimientos de ayuda a las victimas del tifon Haiyan no tienen mas que un unico y mezquino interes por parte de la comunidad internacional, saquear el oro de Yamashita que se encuentra oculta y que las elites y la sociedad del Dragon Blanco estan buscando y estan a punto de iniciar una tercera guerra mundial.

Ya hubo el  tifón Haiyan a principios de octubre y un terremoto de 7.2 en la noche del 14 de octubre, Y ya están intentando originar otro Tifón, Zoraida con el cual terminar de barrer lo poco que queda en pie y dejar totalmente desolada filipinas con la intencion de evacuar a todos sus ciudadanos, ¿para que?.
Los jesuitas van tras de Filipinas con su  brazo armado el pentágono, su corporacion para la guerra y el sistema para joder a media humanidad a control remoto, EL HAARP.

El terremoto de 6.2 recientemente en Japón y posterior Tsunami junto con el tifon Phailin forman parte del mismo evento de Filipinas,
Esta vez fueron pillados el Vaticano y los jesuitas junto con el pentágono con  que amplificaron la hiperonda que esta entrando recientemente a la tierra y de la cual habla Pedro Gaete,  ellos están buscando Nerviosa y ansiosamente algo y no es nada mas que oro. Con el pleno conocimiento y consentimiento del genocida presidente de Filipinas y custodio del "TESORO DEL LIS DE ORO"





El oro de Yamashita

En la ciudad de Manila todavía se conservan restos del antiguo pasado español. Entre ellos, los del Fuerte Santiago, un precioso edificio colonial levantado en el siglo XVI, que fue testigo de innumerables acontecimientos históricos. Allí estuvo cautivo el héroe nacional, José Rizal, antes de su “romántico” fusilamiento, y durante la Segunda Guerra Mundial sus mazmorras acogieron también a prisioneros de guerra norteamericanos, cuyo destino fue igualmente trágico.
Pero hubo algo más en el Fuerte Santiago. O, mejor dicho, bajo el Fuerte Santiago. Lo que era la antigua ciudadela está horadada por una intrincada red de túneles subterráneos, construidos durante la época colonial española. De ello tuvieron conocimiento los japoneses al invadir el archipiélago en 1941, y su descubrimiento daría pie a una de las leyendas más sugerentes de la actual Filipinas. Según esa misma leyenda, parte de la inmensa fortuna del dictador Ferdinand Marcos procedía de un supuesto tesoro que los japoneses habían enterrado allí a principios de los años 40.
¿Supuesto? Tal suposición tiene bastantes visos de ser cierta, fundamentalmente, porque hay documentos que así lo atestiguan. A finales del siglo XIX y principios del XX, el Japón “Meiji” empieza su expansión por el Pacífico. Guerras chino-japonesas, ruso-japonesa y el dominio asfixiante de Corea -cuyo pueblo aún hoy guarda un gran resentimiento hacia sus antiguos dominadores- hicieron que el país del Sol Naciente amasase una enorme cantidad de oro, piedras preciosas y obras de arte. Tras el ataque a Pearl Harbor y las consecuencias que de ello derivaron, los nipones se dieron cuenta de que debían poner a salvo todo lo que habían expoliado, y eligieron Luzón como “isla del tesoro”. Además, ingenieros japoneses excavaron galerías subterráneas en otras tantas islas, ocultando allí cofres y cofres inventariados como tales, pero sin detallar su contenido. Los operarios que llevaron a cabo estos trabajos fueron posteriormente ejecutados, para que nadie pudiera revelar jamás su ubicación. Al frente de todo ello estaba uno de los príncipes de la casa imperial, secundado fielmente por el general Yamashita, hombre fuerte del Imperio en Filipinas. Ambos formaban parte de una organización secreta denominada “Lirio Dorado”, encargada de gestionar semejante botín.
A partir de la capitulación de Japón en 1945, la pista se pierde. La CIA capturó al chófer de Yamashita quien, antes de morir tras una semana entera de torturas, acabaría por revelar la ubicación exacta de alguno de los escondites. Otros los encontraría la gente de Marcos, y hasta se ha dicho que la “yakuza” -la célebre mafia japonesa-, habría dado con el paradero de alguno de estos lugares. Se ignora la cantidad de oro que Japón escondió en Filipinas, pero las fuentes más optimistas hablan de cientos de miles de millones de dólares. Así como suena, cientos de miles de millones de dólares. Y, que se sepa, aún no ha aparecido nada, al menos oficialmente… ¿Se apuntan a un viajecito a Filipinas?

 

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